lunes, 3 de agosto de 2015

Lewis Carroll - Alicia en el país de las maravillas (1865)


gurisa:
Después de haber pasado varias veces por la estación de tren/barco Cais do Sodré donde el coelho apressurado, gigante con reloj en la mano representado de forma repetida en los azulejos de las paredes, me di cuenta que era el personaje de Alicia en el país de las maravillas y que aún no lo había leído. Mi compañero de piso me lo prestó y lo leí. De niña seguro que habría visto el dibujito, pero no me acordaba de nada, a medida de que leía volvieron algunos recuerdos, pero creo que a los chiquitos da mas miedo de que alegría.
Bueno, es un clásico de los clásicos y con razón. Desafía las leyes de la lógica y además a las normas sociales, y relaciona todo con la alimentación.
Creo que es más para adultos que para niños y que el autor  debe haber estado más que un poco drogado, no me caben dudas, pero supo eligir y controlar bien las sustancias.
Lastima que las canciones y poemas no se dejan traducir bien al portugués. Es un libro lleno de paradojas y absurdidades, se deja de interpretar de mil maneras, en fin es una lectura genial, imprescindible y al final tiene solo 100 páginas - que más se espera de un libro?

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