miércoles, 28 de enero de 2015

Carlos Castaneda - Las enseñanzas de Don Juan



Gurisa:
No sabía que esperar de este libro, pero tenía muchos prejuicios. Hace unos años había pensado que Castaneda era algo como Paulo Coelho, pero ahora sé que no tiene absolutamente nada que ver. Después pensaba que se trataba más que nada de un libro de apuntes sobre trips con ciertas plantitas como el peyote y unos hongos, pensamientos medio volados, caóticos y que adicionalmente tendría unb toque de filosofía apuntada de las enseñanzas de algún indio mexicano.
Pero lo leí de otra manera. Y superó por mucho mis exprectativas. Mi edición (alemana) tenía un prefacio muy informativo escrito por Castaneda en 1998, el año de su muerte y otra introducción tambien muy interresante de Walter Goldschmied. Lo leí por lo tanto como un estudio antropológico.
Castaneda, estudiante de antropología/etnología en la Universidad de California, los Ángeles, escribió su tesis de doctorado/promoción sobre las construcciónes de realidad no-ordinaria, cosa que ahora sería quizás no tan especial, pero en ese entonces sus profesores trataban de desaventurarlo de su idea “poco seria”. La primera publicación es de 1968, las experiencias de las que escribe son de hace 55 años. Con el apoyo de otros dos de sus profesores que sin embargo lo alentaron siguió adelante con sus ideas e inscribió un estudio único y muy valioso. En la primera página tiene una cita de Georg Simmel que fue uno de los primeros sociólogos. Castaneda estudió también con Harold Garfinkel del departamento de sociología de la universidad californiana. La ethno-methodología que éste desarolló se sigue enseñando hoy día y yo en mis tiempos de facultad escribí varias monografías/trabajos basandome en el paradigma de él y sus discípulos. O sea, para mi leer Castaneda fue mucho más que solo leer relatos personales sobre sueños e alucinaciones asistidas de plantas como el peyote.
Si uno quiere documentar otra realidad, la tiene que entender y explicar desde adentro, con sus conceptos, no la puede medir y comparar con la suya, porque una verdad neutra o absoluta no hay. En la introducción de Goldschmied, que me gustó mucho, dice así: 
“La antropología nos enseñó que el mundo se define de diferentes modos según su sitio. No es solamente que las personas tienen habitos diferentes, que creen en dioses distintos y tienen diferentes expectativas a la vida después de la muerte. Los mundos de otros pueblos también tienen una apariencia distinta. Las condiciones metafísicas mismas difieren: el espacio no cede a la geometría euclídica, el tiempo no constituye un fluir ininterrumpido en una sola dirección, las causas de los acontecimientos no se explican desde la lógica de Aristoteles..

Las sustancias psicoactivas utilizadas que se utilizaron en las enseñanzas son: el cacto peyote (Lophophora williamsii) o mescalito, la Datura inoxia (yerba del diablo) o jimson weed y algunos honguitos (Psilocybe mexicana) que se fuman.

A través de la ingestión por separado de cada uno de estos alucinógenos produjo en mí, su aprendiz, unos estados peculiares de percepción distorsionada, o conciencia alterada, que he llamado "estados de realidad no ordinaria". He usado la palabra "realidad" porque una premisa principal en el sistema de creencias de don Juan era que los estados de conciencia producidos por la ingestión de cualquiera de las tres plantas no eran alucinaciones, sino aspectos concretos, aunque no comunes, de la realidad de la vida cotidiana. Don Juan no se comportaba hacia tales estados de realidad no ordinaria "como si" fueran reales; los tomaba "como" reales.

Mi edición contaba además con casi 100 páginas de Apéndice “Analisis estructural”, donde se explica la logica interna y la coherencia de los conceptos y términos utilizados en las enseñanzas de Don Juan. El “orden operativo” es muy interesante y admiro la sistemática con la que Castaneda se pensó todo para entender el sistema complejo de la realidad de Don Juan.
Me atrapó desde el principio y lo recomiendo! Ya empecé el segundo libro “Una Realidad Aparte”.

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