martes, 21 de octubre de 2014

Markus Zusak - Cartas Cruzadas

Creo que el autor tenía muy pocos años cuando escribió esta novela. Y se le nota la frescura. Se le agradece. 
Venía decepcionada de La ladrona de libros y comencé Cartas Cruzadas con una expectativa bajísima. Para mi sopresa, me gustó mucho. Me pareció un libro precioso.
No una gran obra de arte,no el mejor del año,no un firme candidato a un premio literario, no. Un libro precioso. Me dan ganas de ser el protagonista. 
Rossana Cabrera:
Creo que el autor tenía muy pocos años cuando escribió esta novela. Y se le nota la frescura. Se le agradece.
Venía decepcionada de La ladrona de libros y comencé Cartas Cruzadas con una expectativa bajísima. Para mi sopresa, me gustó mucho. Me pareció un libro precioso.
No una gran obra de arte,no el mejor del año,no un firme candidato a un premio literario, no. Un libro precioso. Me dan ganas de ser el protagonista.

sábado, 27 de septiembre de 2014

Khaled Hosseini - Y las montañas hablaron


Rosi Torres Marino:
Lo terminé de leer esta mañana y aunque la mayoría de las veces dejo un tiempo entre el final de la novela y mi comentario, esta vez me es imposible e inevitable. Me parece tan especial que quiero compartirlo ya sin dejar que el tiempo, por mínimo que sea, difumine mis emociones.
Me ha dejado un dolor finito. Ese que se aloja en el esternón y que tarda días en desaparecer, ese.
Pensé que no podría estar a la altura nuevamente de los dos novelones que le preceden, pero erré. Khaled Hosseini tiene una habilidad maravillosa para bucear en los sentimientos del ser humano.
Una novela sobre los encuentros, sobre la culpa, sobre nuestras decisiones y lo que ellas, como si fueran fichas de dominó, van provocando en nuestro derredor.

Lionel Shriver - El mundo después del cumpleanios

Alicia Magan Calvo:La novela trata temas como la pareja, el sexo, la infidelidad, la soledad… de una forma tan directa e íntima que me enganchó desde el principio.

Sinopsis:
Irina y Lawrence son dos americanos que viven en Londres. Desde hace cinco años, el día del cumpleaños de su amigo Ramsey Acton, cenan con él. Irina se compadece un poco de Ramsey, un jugador profesional de snooker, que está solo desde su divorcio –o eso es lo que ella cree–, y siempre ha evitado quedarse a solas con él. Llega el día del cumpleaños, Lawrence, ausente en un viaje de trabajo, insiste en que Irina cene con Ramsey. Ella no tiene ninguna gana, pero van a un refinado restaurante japonés, y después a casa de él. E Irina descubre a un Ramsey desconocido, y lo que iba a ser un encuentro inocuo se convierte en la divisoria de las aguas, en ese instante único en que la decisión que se tome cambia para siempre la vida. Shriver, en un giro inesperado,conduce a los protagonistas de su novela y al lector pordos caminos simultáneos y alternativos, los dos futurosque se abren ante Irina...«Fascinará a cualquiera que se haya preguntado algunavez qué habría pasado si hubiera seguido, o ignorado,uno de esos impulsos que cambian la vida» (Francine Prose, People).

Truman Capote - Música para camaleones


Rossana Cabrera:

Una de las cosas más lindas de tener amigas que leen, es que a su vez tienen amigos que leen, y que en cadenas de préstamos libreros, te acercan a títulos a los que, de motus propio en una librería, no te acercarías jamás.
Así llegó este libro a mis manos, en cadena, y aunque lo empecé con bastante reticencia, el autor me produce eso, no se por qué, la verdad es que me gustó mucho.
Tiene un par de cuentos cortitos que son joyitas, una novela corta que es muy buena y una serie de ¿entrevistas? ¿Semi-cuentos?, que me resultaron muy interesantes.
No se si es un genio, como el autor afirma ser, pero el libro me gustó.

Y mira por dónde, vengo a entender, muchos años después, un tema de Fito Páez.

jueves, 25 de septiembre de 2014

John Verdon - No te fies de peter pan


Ricardo Cortat:
Palomitas grasientas. De esas que te pegan al libro y hacen que trasnoches pero que acaban dejando un gusto amargo en el paladar. Tienen ese sabor de las cosas con buenos ingredientes y aun así, notas que no están cocinadas correctamente. Aunque te dejan el cuerpo con ganas de más. Pero para dentro de mucho tiempo. Cuando ya no recuerdas a que sabían.

Sebastian Fitzek - el experimento


Rossana Cabrera:
Thriller psicológico. Creo que si lo hubiera leído en otra época de mi vida, me hubiera encantado, o al menos me hubiera seducido mucho.
A estas alturas no. No es lo mío. Me costó mucho terminarlo, perdía el interés cada dos páginas,no es que no mantenga el suspenso, es que no me enganchó.
Prefiero otro tipo de thrillers.

Edith Warton - Santuario



Esther Recio:

He terminado Santuario, la primera obra que escribió la estadounidense Edith Wharton en 1903.
Con una prosa impecable, nos relata en dos partes la vida de la joven Kate Orme, una chica de buena cuna, sensible, refinada, pero con una tendencia exhaustiva y bochornosa de analizar todo aquello que le rodea y ocurre, hasta convertirlo en una obsesión. A punto de contraer matrimonio se entera de que su prometido Denis Peyton a quien idolatra, ha cometido algún que otro acto poco decoroso e injustificable, pero a pesar de sentirse dolida y herida acaba casándose con él.
En la segunda parte y muchos años después, nos muestra a una Kate Peyton, adulta, viuda, asusta e inteligente, pero siempre manteniéndose en un segundo plano, por su condición de mujer, e intentando influir cómo podía en la decisiones de los varones.
Después de haber vivido una vida de engaños y frenesí, ahora lo único que le interesa es la posición y bienestar de su hijo Dick, por el que lo ha dado prácticamente todo, e intenta por todos los medios que su vida no sea ni se vea alterada por la genética y mal hacer de su padre.
El joven Dick licenciado en Bellas artes, y con vistas de futuro de convertirse en un arquitecto reputado, intenta abrirse camino y separarse de las imaginaciones e indagaciones de la madre.
- Una novela que aunque corta, se hace muy pesada, pocas son las cosas que hagan de esta obra una lectura interesante, o amena. Las descripciones y pensamientos de la señora Peyton son tediosos y muy repetitivos.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Gaby Meik - Sinfonía para Ana

Rossana Cabrera:
Me pareció un libro precioso. Duro en algunas partes, pero precioso. Me gustó mucho la frescura con la que está contado. Y me resulta muy, pero que muy lindo para adolescentes de 16 a 19.
Me voy a comprar uno para regalarselo a mi hija en esa edad.
Descubrí de mi misma además, unas cuantas cosas. Estoy tan oxidada!!! Cada pocas páginas pensaba: pero si es chiquita para esto, si es una niña para pensar aquello, pero si, pero si...
Va a terminar teniendo razón mi niña de 7 años y va a resultar que soy una vieja.

Philip Roth - El profesor del deseo

Rossana Cabrera:
En mi contratapa, dice que en The New York Times dijeron con relación a este libro:
" Una novela inteligente...elegante.... Una hermosa exhibición de talento literario"
Bueno, pues sí, es inteligente y elegante y se exhibe el talento. frases bien hechas, párrafos bien armados, buen manejo de los verbos..
Pero no me gustó. Pintaba para que me encantara y no, no me gustó nadita.
Me pasó con este libro como con algunas películas de Woody Allen, el protagonista, si me perdonan el lunfardo rioplatense, no me parece interesante, me parece lisa y llanamente un pelotudo.

Gianrico Carofiglio - dudas razonables


Anita Ember:
Muy bueno. (Aunque me gustaron mucho más las dos primeras entregas: Testigo involuntario y Con los ojos cerrados).
Sinopsis:
Tras ser abandonado por Margherita, su pareja de los últimos años, Guido Guerrieri busca consuelo donde siempre: en el saco de boxeo, los paseos interminables por las calles de Bari y su ética profesional. Es precisamente esta última cualidad la que le ha hecho ganarse fama de abogado comprometido, capaz de dar la vuelta a casos que parecían dictados para sentencia y de enfrentarse a las fuerzas vivas del lugar a fin de demostrar la inocencia de un cliente.
En Testigo involuntario se hizo cargo de la defensa de un inmigrante senegalés al que todos los indicios apuntaban como asesino de un niño. En Con los ojos cerrados aceptó llevar la acusación de un juicio de violencia doméstica pese a las poderosas amistades del encausado. Y ahora, en Dudas razonables, debería verse las caras con la mismísima Mafia para demostrar la inocencia de Fabio Paolicelli, quien ha sido detenido con cuarenta kilos de droga en el interior de su automóvil.
Pero el crimen organizado no es en esta ocasión su principal enemigo. Una vieja causa pendiente con Paolicelli hace que el abogado se plantee el nivel de compromiso con que debe abordar el caso. Y enamorarse de Natsu, la mujer de su cliente, no le ayudará en absoluto. ¿Puede un hombre recuperar todo lo que ha perdido sacrificando en el empeño su propia integridad moral? Guido Guerrieri está dispuesto a averiguarlo…