Chus Escudero Magdaleno:
Anoche
terminé "La luz en casa de los demás" de Chiara Gamberale. Cuando vi la
sinopsis de este libro la historia me pareció bastante original pero no
me ha gustado nada, ni la forma de narrar, ni como se desarrolla la
trama, ni los personajes, es aburrida y floja.Con todos mis respetos
hacía la escritora pero me parece una mala novela...Sólo pensaba en
terminarla, afortunadamente es corta.
Rossana Cabrera:
Si una novela pretende, en base a algún hecho real, fantasear sobre el resto y re-inventar personajes:lo festejo.
Ahora, cuando el autor me vende "la verdadera historia de.." y hace lo que este autor en este libro, me siento estafada.
Estafada porque estructura un trágico homicidio, producto de celos y
violencia doméstica,con pruebas contundentes de lo uno y de lo otro, en
un "pacto suicida", del cual tuvo la "culpa" la madre de Delmira.
Leí con fruición los documentos y peritajes donde se basó para semejante
cosa. Pero sólo pueden ser interpretados así, con la imaginación de un
novelista. Y desechando la abrumadora cantidad de pruebas del homicidio.
Un fiasco
Rossana Cabrera:
Dos
cosas me pasan cuando leo a Murakami: 1) no se deja compartir. Por más
que intente serle infiel y agarrar otro libro, hojear otras tapas, no
llevarlo al baño para mezclarlo con el que tenga allí, no hay caso, no
se deja. La atmósfera que me crea, no me deja salir, sus personajes no
aceptan intercambios con otros autores.
2) Sueño cosas absurdas y
disparatadas, sueño cosas como si estuvieran escritas por Murakami, en
sueños, me siento uno de sus personajes con acompañantes
estrambóticos, puertas a lugares oscuros, y situaciones que no logro
explicarme, ni siquiera en esos mundos oníricos. Sueño, y dentro del
sueño, una rossi le dice a la soñante: no es nada, esto te pasa por
estar leyendo a Murakami.
Y este libro me gustó, tanto como el del "Fin del mundo y un despiadado país de las maravillas"
Eso sí, la foto de la tapa no la entiendo. Para nada la entiendo, las
tapas de otros idiomas tienen que ver con el libro, ésta no.
Rossana Cabrera:
Muchas
cosas me hacen feliz. Me paso la vida conciente de las cosas buenas que
tengo, de las cosas bueno que me pasan, de la gente buena que elijo o
que me elige.
Pero de todas esas cosas que me hacen feliz, recibir
libros, es una de las que más. Que alguien viaje, y piense en mi, vaya a
una librería, elija autores locales, y me los ofrezca, sonrisa en mano,
me iluminan el día, la semana, el mes, el año.
Este libro, así recibido, hubiera sido especial, aún si no me hubiera gustado su contenido. Pero resulta que sí, que me gustó.
Tiene páginas hermosas y una historia interesante y bien contada. Y
para quienes comienzan a acusar presbicia como quien suscribe, y se
niega a utilizar todavía lentes, como quien suscribe, tiene una linda
letra para leer de lejitos.
Esther Lara:
Acabo
de terminar "El camino difícil" de Lee Child. Reacher, se está tomando
un café tranquilamente en un bar de NY. Al día siguiente repite, y un
hombre va a preguntarle qué vio la noche anterior. así, de forma casual
se ve envuelto en un caso de secuestro. Lane, el marido de la víctima,
es un oscuro personaje que tiene una empresa de mercenarios y lo
contrata... Hubo un momento en el que me cansé ya de tanta llamada y de
idas y venidas por las calles de NY pero hubo un momento en el que la
historia da un giro y me enganchó completamente hasta el final.
Esther Lara:
Ambientado en Inglaterra del S.XVII, John vive con su madre en una
pequeña aldea donde la consideran una bruja porque sabe de hierbas. Ese
odio y el fanatismo religioso hará que su vida cambie y acabe en las
cocinas de unos nobles. Pero su madre ya le había enseñado todos los
conocimientos de un libro muy especial y John tiene todos los olores y
sabores de la naturaleza para preparar el gran festín. Es una historia
que es un cuento, llena de magia y fantasía, donde además al comienzo de
cada capítulo te da una receta muy peculiar.
Rossana Cabrera:
Es duro, es cruel, es adictivo, me puso los pelos de punta en algún momento, de bronca, de indignación.
Aunque de a ratos, la novela pareciera una sucesión de cuentos que no
tienen nada que ver uno con el otro, son tan buenos esos cuentos, que no
hace ruido el ensamble.
Creo que, contestando una pregunta de Tropa de hace unos días, éste es uno de mis autores argentinos actuales favoritos.